Alta Hora de la Noche

Voy a hacer algo que nadie puede hacer por mí: Hablar.

Hace buen clima, un silencio relativo en casa y tengo una página en blanco, dos o tres lecturas por terminar. Hay dos correos que marqué con una bandera de atención la última vez que entré a revisar el correo del blog: uno de una lectora solicitándome comentar los recientes cambios en las tarifas del celular y otro de un lector que me pedía una copia de una entrada vieja (una en que hablaba de mi entonces novia)que yo envié al archivo personal por cuestiones del estilo que adquirió en determinado momento el blog.

Hace tiempo ya que no hablo de cosas personales en éste blog: abri Un Tal Self justamente para separar mis opiniones de la realidad nacional de lo que va ocurriendo en mi vida. Hay quien se interesa más por una cosa o la otra y ese par de correos del que hablaba antes me llamaron la atención justo por que últimamente este blog ha estado en un relativo silencio. No es que me haya alejado de la actividad online, de hecho participo con alguna frecuencia en otras redes sociales, ni tampoco es que haya perdido la gana de comentar la realidad del país o que ya por que Funes ganó ya no tengo nada qué criticar.

En mi trabajo he aprendido a volver al silencio cuando existe una saturación en el discurso, cuando uno no dice nada nuevo o lo que habrá de decir es demasiado similar a lo que han expresado antes en otros espacios. Y otra cosa aprendida es el saber guardar un respetuoso silencio cuando uno mismo solo está parloteando sin realmente decir nada. A veces lo más sensato es el silencio, el tiempo para la búsqueda de la propia voz, para no caer en la repetición de otras voces que no son la propia. Por ahí anda el asunto del silencio, del que me sacan este par de correos, cosa que agradezco.

Dicho esto, paso a comentar lo que amablemente me ha pedido Margarita en su correo y otra cosa por ahí que ha ocurrido recientemente.

Las tarifas de celular

No soy mercadólogo ni adivino, pero creo que eventualmente iba a llegar un cambio en esa política de las tarifas diferenciadas. Era una necesidad de hacer cambios en ese sentido (lo siguiente es la portabilidad de los números) y llegó el momento de hacerlo. No creo que el llamado del Presidente Funes haya hecho alguna clase de milagro, como algunos han querido mostrar. Una de las empresas lo hizo al principio como una promoción o plan aparte y debió funcionar lo suficiente como para que las otras compañías se sintiesen tentados a ello. Antes de que cayera por ley una iniciativa así, prefirieron hacer el cambio en una época propicia para mostrar nuevas promociones y planes (recordemos que esto curiosamente ocurre un par de semanas antes de la época navideña). En cualquier caso el llamado del Presidente empujó lo inevitable pero no mueve otras cosas como la portabilidad de los números o el bloqueo de los aparatos con denuncia de robo.


Las tarifas del agua

Otro tema es hablar de las tarifas del agua, que junto a los aumentos de algunos impuestos que conlleva la reforma fiscal considero se volverán un estandarte de guerra de la oposición (si es que la oposición logra consolidarse de alguna manera luego de todo el conflicto que viven desde que perdieran las elecciones presidenciales) y un tema del que mucho se seguirá hablando en los medios de comunicación. Las tarifas del agua son en cualquier caso un tema sensible, dados los problemas con el cobro de la misma y el deficiente o nulo servicio que padecemos en la mayor parte de zonas de la capital y del resto del país que tiene acceso al agua potable. ANDA fue una de las instituciones, junto a Salud, donde los gobiernos previos siguieron una estrategia de debilitamiento tendiente a buscar la privatización de sus servicios, y de ahí que no solo exista una institución con una urgente necesidad de arreglo si no además de necesidad de que esta se vuelva autosuficiente. Si embargo da la sensación que la paga se esta adelantando cuando en la institución perviven muchos vicios heredados de los gobiernos previos. Urge entonces que a la par de la reforma de las tarifas se mejore el servicio, la calidad del agua y la educación de la población respecto al uso del líquido vital.

La reforma fiscal

Yo creo que esta reforma fiscal que se está discutiendo en estos días se queda corta ante las evidentes necesidades del gobierno para llevar a cabo la reconstrucción después de la tormenta Ida y poder echar a andar los ambiciosos planes sociales que se plantearon en la campaña. Hay quienes señalan que será todo un reto para el estado aplicar algunos controles necesarios para el éxito de la reforma, y creo que al igual que con ANDA y el resto de instituciones será toto un reto hacerla funcionar conforme a las necesidades actuales sin haber llevado una limpieza de los males heredados de gestiones anteriores. Será todo un reto controlar a los funcionarios corruptos.

Recientemente ha habido bastante discusión en torno al tema en los espacios públicos de opinión, especialmente han sido muy visibles las críticas de quienes naturalmente ven una amenaza en cualquier reforma que implique pagar algo más y ganar menos, los empresarios, y quienes apoyan las iniciativas de dichos sectores. Curioso ha sido como esta vez la reforma no nace como copia de las recomendaciones del tanque de pensamiento de la derecha del país, FUSADES, y como ésta reforma no aparece luego de algún llamamiento dado durante una ENADE.

La reforma se ha aprobado parcialmente y ha generado más ruido que resultados concretos de cara a la población, creo. Mediáticamente se ha dado mayor preponderancia a las críticas de los diversos sectores afectados, siendo especialmente notable cuanto dinero han gastado las empresas licoreras y los dueños de la empresa cervecera del país (porque no nos vamos a dar paja que los empleados de dicha empresa van a tener plata como para pagar tanto anuncio en los medios), luego ha habido poco espacio a conocer los alcances concretos de unas reformas que aún esta semana se seguirán discutiendo. Habrá que ver hasta donde cede el gobierno del Presidente Funes a las presiones de las gremiales, y cómo y en qué grado trasladarán los empresarios los costos a los clientes.

Creo que a la larga, en todo el asunto de la reforma fiscal actual y las que vayan a hacerse es que mientras el sistema político siga respondiendo de forma primaria a intereses sectoriales cualquier reforma fiscal terminará siendo armada no en base al interés de las mayorías si no en cuanto se logra hacer ceder al poder económico. Mientras eso no cambie, será necesario seguir esperando a la "sabiduría" del mercado para que afloje un poco la cuerda con que ahorca a aquellos de quienes sobrevive. A menos pues que hagamos que las cosas sean diferentes de ahora en adelante. Se acerca el nuevo año y es un buen tiempo para hacerse ese y otros buenos propósitos.

Victor

"Cuánta historia ha corrido, y entonces uno se pregunta ¿reforma o revolución? Importa la suerte de los que viven, de cómo viven, de qué viven, por eso gracias a los Tabaré, a los Lula, a los Evo, a los Correa, a los que pelean como pueden y zurcen y no hacen un mundo perfecto. En el mundo siguen habiendo contradicciones, existen cotas para superar pero se va construyendo solidaridad, porque estas cosas objetivas y grandes hay que verlas y hay que tener la humildad de reconocerlas cuando rompe los ojos. Están abriendo un horizonte distinto que ni siquiera podríamos imaginar hace 30 años; no ha sido en vano, nada de lo que digo es por reproche, por el contrario. Cuando todo se ha caído yo miro y encuentro modelos no perfectos, encuentro países, ahí está Suecia, ahí está Noruega, ahí está Finlandia, ahí está Dinamarca, y sobre todo ahí está Nueva Zelanda en una foto que reprocha lo que podíamos ser, lo que debemos ser y todavía no somos. No son perfectos, son mundos decentes que es otra historia, mundos dignos donde sigue existiendo lo mío y lo tuyo pero hay sustantivamente una fraternidad humana y una solidaridad que vale la pena vivir."


"Lo que quiero decir es que el próximo gobierno ve a tener un año y medio de coyuntura jodida, porque ese es el peso de la crisis, el peso de la crisis en el mundo, peo no hay que volverse loco. La crisis como la primavera y la juventud pasa, y hay que volver a empezar. Entonces hay que juntar fuerzas, no destartalarnos por el peso de la crisis y ahí la importancia de no ofendernos, de no pelearnos, de no deshacernos, de entender que frente a cosas superiores, lo que más vale es la unidad nacional por encima de todas las cosas. Y tratar de salvar el capital mayor que son nuestros hombres y mujeres en condiciones de trabajo, para cuando venga la recuperación y allí instrumentar el conjunto de cosas que estamos planteando.

Finalmente la vida es una escalera infinita, pertenezco a una generación de viejos luchadores que alguna vez quiso cambiar el mundo en el que vivía. Tuvimos que aprender y sufrir con muchas derrotas. No tengo cuentas para cobrarle a nadie, no tengo deudas. No seré parte de un gobierno que cultive el odio, nunca. Podré cultivar la pasión, la pasión hasta en los errores pero no siembro odio, no debo de sembrar odio, en una pequeña nación que necesita por encima de todas las cosas un horizonte en común. Cada hombre y cada mujer son una aventura única, la lucha por la igualdad, es la lucha por tener un punto de arranque común, después nunca somos iguales, porque somos únicos cada uno arriba de la tierra, por eso el derecho a una oportunidad común."

Del discurso del triunfo electoral:

"Si tu tienes alegría, no cometas el error jamás de ofender a los que optaron otra opción. Mañana la patria continúa y el compromiso continúa. Se los pide, se los ruega un viejo luchador que te precisa, que nos precisamos"

"Todo esto es transitorio, lo permanente sos vos. Se anónimo, omnipotente y ay de aquellos que creen que el poder está arriba y no se dan cuenta de que el poder está en el corazón de las grandes masas, gracias; me costó una vida talvez aprenderlo"


[Solo recojo estas frases de discursos de Pepe Mujica, nuevo presidente de Uruguay. Me han gustado y creo que valen para seguir pensando en construir otro mundo]

Un mártir es un regalo de vida. Un mártir es una celebración dolorosa de la vida. Un mártir encierra el misterio de la tragedia humana, de cómo somos capaces de destruir aquello que es bueno y cómo de donde ha habido destrucción y la muerte puede nacer más vida.

Un mártir es un testimonial de fé, es un potencializador de las capacidades e inspiraciones, es abono para que germinen nuevas semillas, oxigeno para que se enciendan miles de nuevas llamas que alumbren a un país y al mundo entero. Con el ejemplo de sus vidas y el sello trágico de sus muertes, los mártires trascienden no solo a sus asesinos, si no a aquellos que se unen por sus acciones u  omisiones a la causa de quienes quisieron callar las voces con la violencia asesina.

Los mártires son el ejercicio de una fé que trasciende las barreras de la muerte y que es capaz de multiplicarse como las arenas del mar sin importar las fronteras, idiomas y culturas. Los mártires son un parteaguas en la historia, un punto de no retorno. Son una puerta de entrada a una realidad distinta.

Es así pues que estamos ahora recordando la muerte de 8 mártires más de entre los miles que han abonado nuestra historia, esperando que empecemos a volvernos frutos para seguir fecundando el futuro con vida y esperanza. Ellos nos han allanado el camino, es hora de seguirlo.

Ignacio, Nacho, Segundo, Amando, Lolo, Juan Ramón, Elba y Celina VIVEN!

Bromeaba yo ayer preguntando si debíamos nombrar a este lunes pasado como el día nacional del chambre. Dado el efecto que tuvo un email lleno de ambiguedades, que hasta repercusión mediática tuvo, es de considerarlo. Comercios cerrados antes de la hora, gente corriendo como hormigas locas por la capital, medios supuestamente serios viendo en la violencia común una ofensiva final, autoridades saliendo atosigadas por la opinión pública a desmentir un rumor generado anónimamente por internet. Todo un show producto de un discurso falseado e incompleto acerca de un fenómeno social complejo que refleja las contradicciones de nuestra sociedad.

El discurso social acerca de las maras está viciado. Es un discurso incompleto, hecho desde desde la ligereza del sensacionalismo mediático con que se ha tratado en la esfera pública el tema de la violencia social hasta hace un par de años, hecho desde la teatralidad de Flores y Saca hablando de malacates y manos duras. Ese discurso incompleto que manejamos en mayor o menor medida todas y todos y que este lunes 19 de octubre nos jugó una mala pasada.

Los problemas de nuestra sociedad son muchos. Pero de entre tantas problemáticas, la que ha jugado un papel trascendental (y variable) en la opinión pública en los últimos años ha sido la delincuencia, atribuida durante mucho tiempo casi exclusivamente al accionar de las pandillas juveniles.  Los dos gobiernos previos al actual hicieron del combate a las pandillas juveniles a través de las llamadas políticas de "mano dura" y "mano super dura" el eje sobre el que la opinión pública, generada desde los medios masivos de comunicación - identificados con el grupo en el poder - y desde el propio gobierno central, giró mientras fue conveniente.Los efectos de esa centralidad a conveniencia brindada al tema de las pandillas no fue únicamente el desviar la atención pública de otros problemas como la economía o la corrupción, si no que además influyó en que el común de la sociedad tenga una idea incompleta de lo que realmente es una mara. Esto refleja el desconocimiento y/o el desinterés de las autoridades anteriores (las actuales aún están por verse) sobre un fenómeno social que es más que un conteo de crímenes.

La imagen de las maras como sujetos violentísimos ha sido constantemente  reforzada con imágenes ofrecidas a todo color en los diarios y con todo el dramatismo con que son capaces de dotar en la edición los noticieros televisados. Fue el tema central de gran parte de la gestión gubernamental anterior, y el tema de mayor trascendencia para los medios de comunicación luego del ascenso al poder del FMLN. El discurso tiene un fuerte base de realidad, pero está repleto de vacíos en tanto esta construido casi exclusivamente desde el tratamiento que los medios de comunicación han ido dando al tema, que es la primacía de la noticia luctuosa por sobre cualquier presentación de la complejidad de un fenómeno social que es producto de la estructura social salvadoreña. Es decir, que la imagen de la mara esta construida sobre lo dantesco de los crímenes que cometen antes que en la comprensión de cómo funcionan como una segunda o única familia para sus miembros.

Con una imagen basada en la teatralidad con que los mismos miembros de pandillas actúan, antes que en una imagen mas completa de lo que en realidad es el fenómeno es fácil caer presa del rumor mas inverosímil. Es comprensible que una mamá llame diez veces a su hijo para que se regrese temprano a casa, que se vaya en taxi para que vaya mas seguro. Ella no sabe como funciona una clica, solo sabe que aparecen mareros desmembrados, ella solo ve lo que dice en el diario y en cuatro visión que son los mareros. Ella veía al presidente hablando de combatir a las maras como si de cucarachas se tratase. ASí quien no va a tener miedo cuando le cuenten que alguien dijo que habían cucarachas radioactivas.

Pero no todo está mal. Aunque lo demostrado ayer es grave, porque es seña de lo delicado de la sensación de inseguridad ciudadana y lo fácil que es hacer caer en el caos a la capital solo con el uso de un email que apunte a algún tema sensible para la mayoría, no todo es oscuro, creo.

Escribiendo mi parte del artículo para Psicoloquio acerca de lo ocurrido ayer, encontraba en el artículo Guerra y Salud Mental, escrito por Ignacio Martín - Baró en 1984,  unas líneas que me brindan algo de esperanza:

Repetidas veces se ha podido verificar que los períodos de crisis social desencadenan reacciones favorables en ciertos sectores de la población; enfrentados a "situaciones límites," hay quienes sacan a relucir recursos de los que ni ellos mismos eran conscientes o se replantean su existencia de cara a un horizonte nuevo, mas realista y humanizador.

[Martín - Baró, I. Guerra y Salud Mental (1984). En Martín Baró (ed.). Psicología social de la guerra (1990), p.37. San Salvador: UCA Editores]

Saquemos pues la lección de ayer y hagamos algo. De una vez por todas.


Victor

Ayer nos hemos dado cuenta de una muerte que nadie esperaba: Christian Poveda, un fotoperiodista y documentalista francés, autor de un documental que muestra la vida al interior de la mara 18. Un ser humano que asumió nuestra realidad como propia y demostró con su trabajo la tragedia humana que ocurre al interior de las pandillas. Una mirada hacia adentro de nuestros propios productos, de lo que provocamos al mantener un sistema de relaciones sociales basado en una estructura injusta, en los resultados de toda una historia nacional que perpetua la violencia y la exclusión como señas de identidad de una sociedad cada vez más enferma, pero en la que aún hay esperanza.

Y la esperanza es que estas muertes, esas trece muertes diarias que desangran nuestra sociedad, a las que hoy se suma la muerte de Christian, nos hagan reflexionar y adoptar un verdadero rumbo de cambio. Ojalá y más allá del lamento por su muerte y del asco que produce que en nuestro país se vayan algunas de nuestras mejores personas y se queden pululando algunos de lo peorcito, no tomemos una actitud de rechazo indiferente. 

La indiferencia ante esta muerte y ante el resto de muertes, de extorsiones, asaltos, violaciones, amenazas, y demás heridas en nuestra socuedad es lo peor que podemos hacer. La actitud del "sálvese quien pueda, pero yo al primero", los "este país de mierda", "mareros hijos de puta", etc que abundan en nuestro diario comentar no abonan a nada que no sea la sensación de desesperanza que termina por alentar a quienes hacen de la violencia su modo de afrontar la vida. Es hora de cambiar el chip al respecto y reevaluar nuestras propias concepciones acerca de este problema, es hora de ver qué podemos hacer, solo lamentar las muertes y quejarnos por la situación no resuelve nada. Tengo fe profunda en que esto puede cambiar, si es que nos tomamos en serio el reto de hacer que esto cambie.

Hoy cumplo 28 años. Soy un privilegiado de estar vivo, de poder decir lo que pienso y sobre todo tengo el privilegio de tener fe pese al dolor, a la incertidumbre que produce una muerte más. Contagiese de mi alegría de poder celebrar un día más mi vida, y ayude a que de a poquito vayamos haciendo que esos trece muertos diarios sean menos y puedan ellos tambien tener un día en que alegrarse por cumplir años.

Victor